El laboratorio estadounidense Moderna informó en las últimas horas que su vacuna contra el coronavirus tiene una efectividad del 93% contra la enfermedad pandémica, durante seis meses después de haber sido aplicada la segunda dosis. Los creadores del fármaco -que comenzó a distribuirse en la Argentina la semana pasada para adolescentes y ahora funcionará como reemplazo de la segunda dosis de Sputnik V- dijeron además que buscarán la aprobación de una tercera inyección de refuerzo, la cual consideran necesaria de aplicar luego de ese semestre.

También informaron que la vacuna demuestra respuestas sólidas de anticuerpos a variantes del virus, como la delta, la cual preocupa por su rápida expansión y altos índices de contagio. Según aseguró el presidente de Moderna, Stephen Hoge, en el programa televisivo "Good Morning America", el suero de su empresa ofrece protección contra el linaje surgido en la India inmediatamente después de haber sido aplicado.

Finalmente, anticipó que el objetivo de la empresa es lograr la aprobación del fármaco para inocular a los niños menores de 12 años. Por su parte, el director ejecutivo del laboratorio, Stéphane Bancel, indicó que no se producirán más de 1.000 millones de dosis que se fijaron como objetivo para este año. "Tenemos una capacidad limitada y no aceptaremos más pedidos para la entrega de 2021".

Los datos arrojados en el estudio de efectividad de Moderna son mejores que los que marca Pfizer, uno de los otros dos laboratorios norteamericanos -junto a Johnson & Johnson- que producen vacuna contra el coronavirus, mencionó el diario La Nación. La semana pasada, en Pfizer registraron que la eficacia de su vacuna disminuye un 6% cada dos meses, acumulando una baja de alrededor del 84%, seis meses después de la segunda dosis. Al igual que Moderna, Pfizer también contempla buscar una autorización para lanzar una tercera dosis de refuerzo a fin de mes, algo que algunos países, como Israel, ya comenzaron a hacer por su cuenta.

MODERNA. La vacuna será empleada en al menos cinco provincias para completar los esquemas de Sputnik V. LA GACETA ARCHIVO

La vacuna ARNm-1273 (su denominación científica) fue desarrollada por el laboratorio estadounidense Moderna en colaboración con el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés). Este centro forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos; es decir, hubo participación del Estado.
Se trata de una vacuna de ARN mensajero, como la de Pfizer. Esto implica que el medicamento, al ingresar a nuestro organismo, le da instrucciones a las células para que produzcan una porción inocua de lo que se conoce como proteína Spike, que está presente en la superficie del coronavirus. El sistema inmunitario advierte que la proteína es un cuerpo extraño y entonces comienza a generar anticuerpos.
Los resultados de la fase III de los ensayos clínicos -publicados en la revista científica "New England Journal of Medicine", entre otras publicaciones-, muestran que la vacuna de Moderna tiene una eficacia del 94 % en la prevención de la enfermedad sintomática, incluida la enfermedad grave. Con respecto a su efectividad ante la cepa delta, se ha dicho que es segura, pero a ciencia cierta no se conocen porcentajes.
La vacuna se encuentra actualmente autorizada en numerosos países. El laboratorio Moderna presentó el 25 de mayo último los resultados preliminares de un ensayo clínico realizado en adolescentes. De acuerdo a esos datos, la vacuna es segura y tiene una eficacia del 93 % en ese grupo etario. Por ello, la compañía solicitó a la Administración de Medicamentos y Alimentos de EEUU (FDA) que autorice su uso de emergencia para jóvenes de 12 a 17 años, lo cual le fue otorgado y por ello ya se administra en nuestro país en esa franja etárea. Ahora, la mayoría de las provincias comenzará a usarla también para completar las segundas dosis de Sputnik V. Además de Moderna, la otra vacuna pediátrica aprobada por la DFA es la de la Pfizer-BioNTech, para chicos de 12 a 15 años. También Europa aprobó esa marca. El 11 de junio, China autorizó el uso de emergencia de sus vacunas Sinovac y Sinopharm para niños y adolescentes.
La aplicación de la vacuna de Moderna requiere de dos dosis con un intervalo mínimo de 28 días para lograr una protección óptima. De ser necesario, el intervalo entre las dosis puede ampliarse a 42 días. La inmunidad se mantiene durante varios meses, pero todavía no se conoce la duración completa.




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